Siguiendo el planteamiento de Gimeno (1998b, pp. 91-105), se puede hacer el análisis subdividiendo las categorías en:
1. Código de Especialización: Relacionado con la organización y relación de contenidos (independientes-interrelacionados, diferenciados-integrados), especialización curricular,
2. Código Organizativo: es la regulación administrativa para crear un curriculum en ciclos y toda la implicación pedagógica de tal estructuración.
3. Código de Separación de Funciones: caracterizada por la especialización entre teoría y práctica, sumado a la individualización de los docentes, lo que rompe las posibilidades de diálogo entre educadores. Además, el docente sería convertido en un técnico que debe de aplicar lo establecido por “los especialistas” en el curriculum preescrito.
4. Códigos Metodológicos: en relación a la prescripción curricular de contenidos mediante libros de texto, guías, contextualización, etc.
No obstante, el análisis de estos Códigos Pedagógicos es una tarea imposible de realizar, por extensión y profundidad, en el presente artículo por lo que nos abocaremos a establecer una breve contextualización del sistema educativo desde el Diseño Curricular Técnico como el modelo ideal para un modelo político-económico Neoliberal.
Diseño Técnico y el Neoliberalismo.
El diseño Técnico encontró su punto más alto con las obras de R. W. Tyler, pionero en establecer el diseño curricular como un proyecto sistemático marcado por: la identificación y elección de los elementos básicos del curriculum, creación de una fundamentación que tomará en cuenta al alumno, sociedad y elementos filosóficos-psicológicos y; por último, la creación de una secuencia ordenada del proceso curricular (Escudero, 1999, p. 104)
El Neoliberalismo utilizaría, explícita o implícitamente un diseño curricular Técnico por cuanto “la gestión científica es a la burocracia lo que el taylorismo fue a la producción industrial en cadena, queriendo establecer los principios de eficacia, control, predicción, racionalidad y economía en la adecuación medios a fines” (Gimeno, 1998b, p. 53).
Además, este diseño Técnico del curriculum utiliza la técnica de Pedagogía por Objetivos por cuanto, esta “hunde sus raíces en el movimiento utilitarista en educación de comienzos del presente siglo en los Estado Unidos de América” (Gimeno, 1997, p. 15), visión que es un antecedente básico para la implementa de la concepción de la escuela como mercancía y como herramienta útil para la formación de consumidores.
Tal visión del curriculum, diseño técnico y técnica de la pedagogía por objetivos, es necesaria para el Ajuste Neoliberal en la educación por cuanto no sólo transforma el proceso de enseñanza-aprendizaje en un sistema industrial con filosofía capitalista, sino además que convierte, o pretende difundir la imagen, de un curriculum objetivo que puede evitar discusiones éticas, políticas y sociales sobre la selección de contenidos y sus objetivos (Gimeno, 1998b, p. 55).
En este nuevo enfoque, la calidad de la educación será “interpretada en términos de eficacia y ésta significa respuesta rápida, precisa y económica a las presiones sociales” (Gimeno, 1997, p. 22), presiones que para el caso costarricense en nuestro período de estudio, son una mezcla de presiones internacionales para la transnacionalización económica y presiones internas, de los neoliberales, para desmantelar el Estado de Bienestar (incluyendo sus valores, su visión de ciudadanía, entre otros).
Como afirma Gimeno (1997, 54) para la Pedagogía por Objetivos “Lo importante de un planteamiento pedagógico es que pueda ser definido y planificado con exactitud”, lo cual irá coherentemente con el alto enmarcamiento el sistema educativo de secundaria, para el caso del presente estudio: de la Educación Cívica.
Clasificación y Enmarcamiento: estructuración de un modelo economicista.
A nivel del fundamento Pedagógico, el sistema Neoliberal recrudece la regla de la compartimentalización cartesiana “que fragmentó disciplinas, departamentos, procesos y compromisos, estableciendo una realidad donde la ‘verdad’ sobre la realidad es construida desde lo más pequeño hasta el todo, siempre en este orden” (Souza; Vega, 2003), asumiendo una visión de sistema educativo altamente clasificado (Bernstein, 1998)
La clasificación, como producto del poder ejercido por un agente dominante, establece las relaciones entre las diferentes categorías creadas (Bernstein, 1998, p. 37), para el caso de la educación secundaria costarricense se traduce en la creación de una serie de asignaturas altamente clasificadas y diferenciadas entre ellas.
En este proceso de clasificación, la Educación Cívica comienza a establecer límites, contenidos y características internas más claras a tal punto que, a inicios del siglo XXI se establece como una asignatura evaluable independientemente para bachillerato.
La clasificación impide formar regionalizaciones del conocimiento (Bernstein, 1998, p. 41) y limita la comunicación entre docentes (Bernstein, 1998, p. 42), degenerando en un sistema sin redes profesionales interdisciplinarias.
Así mismo, el enmarcamiento, como un proceso de control sobre la comunicación en las relaciones pedagógicas y en la legitimización del mensaje a transmitir (Bernstein, p. 44), se denota en el control que se ejerce sobre las reglas del discurso de instrucción [la selección de la comunicación; su secuenciación, su ritmo, los criterios y el control de la base social que hace posible esta transmisión (Bernstein, 1998, p. 44)] y del discurso regulador (discurso dominante)
Podríamos utilizar el caso de Educación Cívica como objeto referencial de análisis, por cuanto su evolución está dominada por el enmarcamiento realizado durante el período en estudio (1982-2008) ya que el modelo neoliberal impulsaría la selección de sus contenidos “ideales”, la secuenciación, el ritmo y los criterios, todo dentro de una obsesión por la eficiencia (Gimeno, 1997)
Por tanto, entre el período 1982-2008, tenemos un proceso de clasificación en donde la educación Cívica adquiere una clara distinción, como asignatura, en el diseño curricular de secundaria con un enmarcamiento dominado por los fundamentos curriculares (socioculturales y económicos) de una concepción de ciudadanía dentro de un modelo neoliberal.
Lo que a su vez buscaría como resultado, la formación de estudiantes-ciudadanos que compartan reglas de reconocimiento (significados considerados pertinentes) y reglas de realización (unión de los significados para crear una comunicación legítima) entorno a la selección cultural ejercida por los poderes político-económicos neoliberales.
Por esta semana, creo que he abusado de la extensión de la reflexiones. la otra semana quisiera compartir la evaluación el sistema neoliberal y las consecuencias del ajuste neoliberal
un abrazo
toruño
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
excelente articulo compañero, mis respetos. Aka Paula Marrochi