b) Para que la RISEC sea viable, pertinente y duradera, debe ser producto de una Evaluación Integral del Sistema Educativo (EISE) que permita obtener información para la toma de decisiones con el objetivo de la mejora.
c) La EISE puede ser un instrumento de los sectores reaccionarios o progresistas para imponer soluciones desde el antiguo sistema verticalista-burocrático-tecnocrático. Para evitar esta situación, es necesario que los sectores progresistas logren redefinir los pesos de poder de los integrantes de la evaluación, principalmente de los estudiantes, como forma de integrar todas las voces a la evaluación.
La EISE debe ser producto de una ardua y desgastante negociación que defina el marco estructural de la misma, es decir: fines de la evaluación, sus grupos de interés y destinatarios (que en una evaluación progresista deberían ser los mismos sectores), los métodos de la investigación, la confidencialidad o publicidad (por ser una evaluación para una reforma del MEP apostaríamos por la máxima publicidad-divulgación del proceso y sus resultados) y el seguimiento.
Desde el punto de vista de estudiantes de secundaria, y probablemente docentes, es necesario ejercer una presión social-ideológica-institucional para lograr que, antes de iniciar el proceso, se reviertan los pesos de poder de cada grupo de interés-destinatario de la evaluación (Gobierno, Educadores, Estudiantes).
El nuevo juego de poder debe ser reflejado en un contrato equitativo de evaluación el cual, siguiendo a House (1997, pp.148-161), debería reunir, al menos, las siguientes condiciones.
1. Ausencia de coerción: Existen tres posibles tipos de coerción. 1) cuando un sector tenga posibilidad de coartar a otro mediante algún tipo de poder especial (podría ser, por ejemplo, que el MEP no permita los tiempos necesarios para que estudiantes y docentes –con sus respectivos representantes- tengan tiempo para reuniones, discusiones y conformación de asambleas deliberativas). 2) formación de grupos para presionar a otros sectores (esto solo sería legítimo cuando los grupos o sectores no tienen el mismo peso que un actor dominante, por ejemplo que, en dado caso, docentes y estudiantes se unan para nivelar poder frente al Estado y grupos de presión ocultos detrás de él –por ejemplo, cámaras empresariales-) 3. coerción por las circunstancias (recursos, tiempos, etc)
2. Racionalidad: es decir, la capacidad de mantener un diálogo sustentado en argumentos.
3. Aceptación de los términos: Todas las partes deben de aceptar las “reglas de juego”, para los sectores progresistas sería urgente que el MEP y el gobierno acepten las condiciones del contrato.
4. Acuerdo conjunto: la aceptación de términos solo será viable si los tres sectores de interés-destinatarios (MEP-Educadores-Estudiantes) logran construir el acuerdo en conjunto. Es importante resaltar que estudiantes y educadores(as) tienen la responsabilidad previa de construir su plan de acción, pues de lo contrario la estructura oficial logrará legitimar su proyecto como un acuerdo de conjunto ante la ausencia de una contraposición.
5. Desinterés: los tres sectores deberían de aceptar que la EISE no un proceso para legitimar la concreción de sus intereses, por el contrario, es un proceso para la construcción de la RISEC la cual puede ser una reforma con productos inesperados por los grupos de interés y grupos de presión.
6. Universalidad: los acuerdos afectan a todos(as).
7. Interés comunitario: La evaluación debe de tomar en cuenta, en los elementos del marco estructural, los intereses y expectativas de sectores que no han sido involucrados.
8. Información igual y completa: es necesario la creación de los mecanismos de comunicación para agilizar el envío de comunicación, tanto de forma vertical como horizontal. Lo cual sería el reto más importante para los sectores progresistas.
9. Sin riesgos: ningún sector o grupo de interés-destinatario (MEP, Educadores, Estudiantes) puede sentir miedo de las consecuencias, es decir, la EISE no puede ser una cortina de humo para la cacería de brujas o venganzas pedagógicas.
10 Posibilidad: no podemos construir reglas o condiciones que hagan prácticamente imposible la EISE, es necesario que el contrato sea posible-realizable, de lo contrario será una Carretera a Caldera a nivel Pedagógico.
11. Contar con todas las opiniones.
12. Participación: en relación al punto 11 y 12, debemos de rescatar la importancia de luchar por instrumentos y metodologías que permitan la participación horizontal y la inclusión de todas las voces en el proceso.
Este contrato planteado por House es complejo de realizar en la práctica, pero es un marco necesario para que, como sectores progresistas, podamos ir pensando que una Reforma Educativa y una Evaluación Integral son un juego de ajedrez, en donde si movemos mal nuestras fichas nos condenamos a una perdida atroz.
En ese ajedrez pedagógico, debemos de clarificar el rey enemigo (neoliberalismo) sus torres, alfiles y caballos (cámaras empresariales, intelectuales orgánicos y sus partidos políticos) y sus peones (mandos medios del MEP y cierto grupo de docentes).
De nuestro bando debemos de transformar los tradicionales peones (estudiantes, pues han sido vistos históricamente como carne de cañón para movimientos específicos) en piezas determinantes, iniciando con su empoderamiento y continuando con la profundización de una agenda sectorial y su respectiva capacidad de movilización.
Esa construcción de la agenda y las medidas para la movilización estudiantil, serán el tema de la tercera reflexión.
Un abrazo,
Toruño
House, E.(1997). Evaluación, ética y poder. España: MORATA.
nota: siempre son bienvenidos los comentarios públicos (dándole clic en comentarios) así se pueden intercambiar opiniones más horizontalmente y enriquecemos el espacio con más visiones…
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