04 de agosto de 2011
Señores
Claudio Monge
Diputado
Partido Acción Ciudadana
José María Villalta
Diputado
Frente Amplio
Estimados Señores,
Quien les escribe esta carta no es más que un docente de Estudios Sociales, un ciudadano preocupado por los terribles males que afectan al sistema educativo costarricense. Por tal motivo, he decidido hacer esta carta pública creyendo, firmemente, que habrá otros(as) compañeros(as) que respaldarán la intención y propuesta esbozada en este documento y que respaldarán ampliamente la labor que ustedes puedan realizar en este tema.
Ustedes son figuras públicas reconocidas ampliamente por el progresismo costarricense, ambos han destacado por su defensa del medio ambiente y lucha por los más débiles, una ética inquebrantable, una coherencia entre el discurso y la acción, entre otras virtudes. Pero, además de esto, ustedes han destacado en temas de educación (incluso don Claudio ha sido vice Decano de la Facultad de Educación de la UCR).
Por lo anterior, les invito a considerar dentro de su agenda parlamentaria, e inherentemente dentro de la agenda política-parlamentaria del bloque denominado Alianza por Costa Rica, dos reformas legales en el área de educación: a) Reforma a la Ley de Creación del Consejo Superior de Educación y b) creación de una Nueva Ley Fundamental de Educación.
En el primer caso, la reforma a permitiría actualizar las funciones del Consejo Superior de Educación, máximo órgano de la educación pública, y, principalmente, permitiría reformar la integración del Consejo Superior de Educación eliminando tres errores fundamentales de su composición: a) nombramiento, por parte del poder ejecutivo, de dos ex ministros de educación dentro del órgano, b) exclusiva representación gremial otorgada a un solo sindicato (ANDE) y, c) exclusiva representación universitaria otorgada a la UCR.
Por su parte, una Nueva Ley Fundamental de Educación (la actual ley tiene cinco décadas de vigencia) permitirá la configuración de un nuevo perfil de ser humano a formarse en las aulas, nuevas regulaciones para su desarrollo cotidiano, un nuevo perfil docente (incluyendo el reconocimiento de grados académicos como maestrías, situación ausente hoy por hoy) y una nueva organización administrativa-pedagógica de los niveles y ciclos de la formación educativa ejercida por el Ministerio de Educación Pública.
Con sólo estos dos proyectos de ley, se podría generar un cambio significativo en el escenario educativo costarricense, no sólo por la posible ratificación de cambios legales de forma y fondo, sino, sobre todo, porque la discusión de ambos proyectos obligaría a sectores educativos (MEP, universidades, sindicatos, ONG, COLYPRO, etc) a interactuar, activamente, en el debate nacional y podría permitir las condiciones sociopolíticas y pedagógicas para iniciar un gran debate nacional sobre el estado de la educación y la proyección que, diversos sectores, tenemos sobre ella.
Además, y sin temor a error de apreciación, el debate y aprobación de ambos proyectos de Ley, por parte de la Alianza por Costa Rica, podría ser muy importante dentro de los logros de la agenda política de los sectores integrantes de esta alianza.
Sin otro particular, y agradeciendo de antemano la consideración y apoyo que puedan brindar a esta sugerencia, se despide;
César Toruño Arguedas
Profesor de Estudios Sociales
Bueno, ¿por qué ponerle fondo a la idea?. Incluso podría, dentro del marco del congreso de APSE, convocar a las partes interesadas, docentes, sectores de la dirigencia, a una reunión al respecto en las instalaciones de la organización. De tal manera que se le daría los congresistas insumos para un proyecto, elaborado por las bases del magisterio. ¿Estaría de acuerdo con encabezar una comisión?
Saludos.