Durante las dos últimas semanas, el escenario educativo se ha calentado, si me permiten tal metáfora simplista, por la lucha entre sidnicatos y el MEP, cuya figura principal en el chcoque ha sido Leonardo Garnier.
El fondo de la discusión parece simple: el MEP exige que los educadores que asistan al congreso de cada sindicato procedan, al volver al centro educativo, con la entrega del comprobante de asistencia girado por el sindicato. Por su parte, los sindicatos alegan la independencia sindical como argumento principal para negarse a la entrega de comprobantes.
Si contextualizamos, todo el conflicto parece tomar matices curiosos:
1. El MEP como patrono tiene derecho a solicitar los comprobantes: esta premisa, tan compleja hoy en día, ha sido la que ha dominado en los sindicatos durante los últimos años, por lo menos en APSE fue así. En tal sentido, cuando en el 2008 fui delegado al congreso nacional, nos entregan una carta de justificación de ausencia para darlas al director de cada institución, en esa carta venían todos los nombres de los asociados que trabajábamos en la institución.
Igualmente, en el congreso de este año, asistí como asociado y en el primer día, día de votación para escoger la directiva, después de votar nos pasaban a una mesita donde se nos daba un comprobante de asistencia al congreso, válido por los tres días, debidamente sellado y listo.
2. Entonces ¿dónde surge el problema?
SI hasta este año APSE incluyó, en sus procesos de congreso, la entrega de comprobantes de asistencia ¿dónde surge el problema?
Sortilegiando un poco, podría decir lo siguiente: este año, como medida para fomentar la participación en la votación electoral interna, APSE condicionó la entrega de comprobantes a las personas que votaron; sólo quien votaba tenía comprobante.
El problema surgió en la noche de ese primer día de congreso, pues problemas internos no permitieron cerrar la votación y, por si fuera poco, el margen de asistencia fue muy bajo, al final, un poco más de 6 mil afiliados fueron a votar, cifra realmente pequeña frente al total de 23 mil afiliados del sindicato.
Probablemente, algunos directores comenzaron a pedir comprobantes de asistencia el lunes siguiente del congreso, pero los 17 mil afiliados que no fueron a votar no tenían comprobantes masivos ni personales.
Ahí podría interpretarse que el surgimiento de un discurso de disconformidad del sindicato contra el MEP es una forma de esquivar responsabilidades del sindicato.
3. ¿Por qué los otros sindicatos (SEC y ANDE) se unen al rechazo de comprobantes?
Desconozco si SEC y ANDE entregaban, en años anteriores, comprobantes masivos de asistencia a sus congresos, por lo que lo siguiente es una especulación parcial de la historia:
Entre agosto y octubre del presente año, se da una coyuntura marcada por la negativa de APSE a entregar comprobantes y un nuevo rechazo a las propuestas de trimestralización, en ese escenario, el Magisterio en Acción, coordinadora de los sindicatos de educación, pudo valorare la coyuntura como momento ideal para marcar territorio, desmarcarse del MEP y posicionarse como activos y agresivos ante el MEP y Leonardo Garnier, situación exigida por una no poco importante cantidad de las bases.
Estamos, pues, ante una táctica basada en la confrontación directa en puntos específicos, como la entrega de comprobantes, y una estrategia de oposición mediática a proyectos ministeriales en un claro intento de reacomodo de fuerzas para lograr retomar un poder, como grupo de presión, y legitimidad perdidos desde las reformas del 2008.
Así pues, la actual posición de negación sindical a la entrega de certificaciones de participación en los congresos nacionales de sus organizaciones es, ante todo, una acción política dirigida a redefinir los pesos de poder y generar un posicionamiento dirigencial y gremial dentro del espectro intra e inter organizacional.
La pregunta es ¿por cuánto tiempo se puede mantener la estrategia y la táctica liderada por sindicatos?
Creo que no por mucho tiempo, por el bien de la educación, la estrategia necesita ser propositiva con una agenda de educación pedagógicamente progresista elaborada por los sindicatos, actores vitales para salvar o terminar de hundir nuestro sistema educativo.
Un abrazo
Toruño
La proposición de ideas debe partir de ambas partes. No pueden surgir propuestas cuando el MEP amenaza y hostiga con el asunto de los permisos como una represalia.
He reflexionado un poco al respecto:
http://lamiradadeemilio.blogspot.com/2011/10/los-congresos-sindicales-y-el.html
excelente su punto de vista ante esta necedad del MEP
Emiliano, me alegra mucho que nos compartas tu blog y tu reflexión, la estructuración y manifestación de más posiciones ayuda, notablemente, a la creación de diálogos interesantes en educación
Un abrazo
Toruño
Lean el blog de Emilio Chinchilla y envíenlo a todos los educadores que tienen en sus contactos.
No se quieren dar comprobantes porque es de esa manera como compran la conciencia de muchos que dicen estar en congreso y se toman esos días de vacaciones aduciendo pública y descaradamente que tienen derecho de hacer en esos días lo que quieran pues para eso PAGAN…Cuántos boletos de avión estaban ya comprados? Cuántos fines de semana pagos? Cuántos viajaron a Golfito? Por este año….se la jugaron bonito…ahora sí….se quedarán los que realmente creen en los sindicatos o en sus dirigentes…se irán quienes ya no creen en los sindicatos o los que saben que no participan en las asambleas o congresos!.