La estadística lo grita pero los sindicatos, universidades y otras instituciones del progresismo costarricense le guardan un incomodo silencio: los colegios nocturnos son expulsores de estudiantes y se convierten en el reto más importante para bajar los índices de deserción-exclusión a niveles algo menos que aceptables.
El tema exige, como premisa básica, asumir dos realidades básicas de la deserción-exclusión: educación diurna y nocturna (incluyendo la educación para adultos y otras modalidades para estudiantes que no pueden asistir al sistema tradicional), de ésta última nos concentraremos en el tema de los Colegios Nocturnos pero el análisis puede expandirse a otras unidades educativas.
Les proponemos, para el sano debate y la necesaria reflexión, algunos criterios que deberíamos considerar para la proposición de una estrategia nacional para la disminución de la deserción-exclusión en colegios nocturnos:
1. Sistema administrativo: Los colegios nocturnos padecen la extrapolación de los males burocráticos y verticalistas de la administración educativa del MEP, pero con un agravante que debemos exterminar: El nombramiento de directores y administrativos en horarios dobles, es decir, que durante la mañana ejercen en colegios diurnos y en la noche adquieren un salario extra al asumir funciones en colegios nocturnos, muchas veces ubicados en la misma infraestructura. Esto es parte de la desnaturalización vital de los puestos administrativos, ya que muchos administrativos ejercen sus puestos en colegios nocturnos con las mismas premisas y mismas soluciones que un colegio diurno, por lo que los resultados son, en muchos casos, catastróficos. Por ejemplo, refugiarse en su oficina, un sistema represivo con amenazas y sanciones para estudiantes, falta de coordinación con el cuerpo docente, falta de seguimiento a los estudiantes de nuevo ingreso, etc.
2. Docentes: Igual que los administrativos, los y las docentes ejercen educación nocturna sin ser preparados para ello, por lo que ejercen el proceso de enseñanza con las mismas premisas, cosmovisiones y metodologías que para un colegio diurno, siendo destacable que esas premisas son erróneas hasta para un colegio diurno pues se basan en la separación docente-estudiante, verticalismo de contenidos, clases magistrales, evaluaciones centradas en la medición de memorización, etc. Este problema no se resolverá en la formación de base de los docentes, pues las universidades están en un estado de autismo pedagógico horrible para los sueños de una nueva educación, por lo cual sólo existe una medida viable: constituir una sección de educación para adultos en el Instituto de Formación del MEP que brinde una capacitación intensiva a docentes, incluso esto se podría hacer en horario diurno pues hay muchos docentes que sólo laboran en la noche en sus instituciones. Esta capacitación debe ser centrada en la utilización de nuevas estrategias y nuevas concepciones de la relación docente-estudiante.
3. Materiales didácticos (los horribles libros de textos). Si hay algo horrible en el sistema nocturno son sus materiales didácticos denominados “libros”, hechos con hojas de tercera calidad, sin colores, con textos sobre saturados, sin mecanismos de auto evaluación efectivos y eficientes, diseñados pobremente son, en resumen, todo lo contrario del principio de estética que ha usado como bandera Leonardo Garnier. Aquí hay una solución viable y pertinente y es lograr que el MEP cancele sus convenios con la actual editorial (ICER) y firme un nuevo convenido con la UNED para la elaboración, desarrollo y distribución de los libros de textos para la educación nocturna, con lo cual el MEP obtiene materiales de calidad elaborados por la única universidad de Costa Rica que tiene la experiencia y las metodologías para la enseñanza de adultos, además de ser la Editorial más grande de Centroamérica y con una red de distribución nacional.
4. Reforma a las materias y la maya curricular. La educación de adultos, en Costa Rica, nunca fue diseñada para educar a adultos, fue una copia mal adaptada de la educación diurna, eso explica que se desarrolle los mismos contenidos con la misma evaluación y las mismas estrategias de enseñanza, es hora de replantear una reforma total que implique desde la construcción de contenidos específicos para las materias en la educación para adultos hasta el cambio en la cantidad de las materias que integran el bloque curricular de la educación secundaria para adultos. Aquí debemos eliminar este sistema de educación para adultos que está diseñado de tal forma que repite la misma estructura que implicó la deserción-exclusión del estudiante que está llegando a esta oferta curricular, desde la infraestructura decadente y desmotivadora, pasando por la burocracia y masificación hasta llegar al docente y la forma de enseñanza, cuestionando la materia de matemática como un eje crucial de este cambio.
5. Reformulación de los sistemas de apoyo al estudiantado: debemos replantear la estructura de apoyos como becas, sistema de transporte, materiales y otros que son ofrecidos al estudiantado, de tal forma que estos respondan a las necesidades específicas de cada institución.
La discusión sobre estos cinco elementos, más el tema de la inversión en infraestructura, podría permitirnos, en el corto plazo (cuatro o cinco años), la disminución sistemática de los índice de deserción-exclusión en el sistema nocturno, ofreciendo un sistema capaz de atraer a la población alejada del sistema formal, cuya cantidad puede ser equivalente a la cantidad de estudiantes en el sistema educativo diurno.
Un abrazo,
César Toruño
Difiero mucho del concepto o etiqueta que los nocturnos son colegios expulsores de estudiantes, cierto que los niverles de desersion son altos tanto en nocturnos como en diurnos, la diferencia en los nocyurnos al menos en mi experiencia es que nuestros estudiantes trabajan, tienen hijos, responsbilidades que los estudiantes de colegios diurnos no tienen, hay peligros que son enfrentados cuando salen casi a las diez dela noche, como e vandalismo, asaltos, pleitos, drogas y hasta correr para poder abordar el autobus que los lleva a sus casas (eso cuando pueden pagar los pases).
Muy de acuerdo estoy con la capacitacion constante, pero muchos docentes que trabajamos en nocturnos nos comprometemos con nuestar labor, me interesa dar una educacionde calidad, no basada en números , si no con la premisa de Joaquin Garcia Monge, educar para la vida.
La desersion se debe atender, esta claro, pero no es en los nocturnos donde el problema de desersion sean como se describen ene l articulo, hay miles de circunstancias que hacen que el alumno de los nocturnos deserte, trabajo, necesidad familiar, hijos pequeños, machismo, problematica social, alcoholismo y hasta diferecnias entre directores que comparten infraestructura y les queda mas sencillo decir, que los que destruyen el mobiliario y edificio son los de la noche, cuando son adultos que quieren superarse y obtener oportunidades de desarrollo.
Agardezco el espacio, cada institucion tiene una historia, que la hace particular.
Atte. Lic Ivan Carmona.
Comparto totalmente los apuntes que haces, Ivan, los elementos que agregas también son necesarios para el debate de esta problemática
Estoy muy de acuerdo con el comentario de Ivan Carmona, yo tambien tengo experiencia trabajando en la noche pero en los proyectos de educacion abierta, y siento que otra desventaja que tienen estos estudiantes, estas personas es que el curso lectivo este reducido, ya es bastante reducido que solo tengan 3 lecciones por semana de una materia, y al ser nocturno se trabaja con lecciones de 35 minutos y no de 40; y para colmo se inicia la segunda semana de marzo y se termina en septiembre, practicamente casi 4 meses menos que con el tiempo en que inicia y termina un curso lectivo de un colegio diurno, asi que tienen mucho menos preparacion que los demas, una como profesora tiene buenas intensiones pero no se pueden hacer milagros.
pero, creo yo, no deberíamos aumentar la cantidad de horas ni de semanas lectivas, deberíamos disminuir los temarios y contenidos pues, como apuntan correctamente, estamos hablando de una población estudiantil que estudia y tiene responsabilidades familiares y sociales complejas.
Comprendo la preocuacion por el tiempo, pero todo se organiza con el planeamiento, si hay que correr y los proyectos lastimosmente son pocos los estudiantes que enteineden el concepto de lo que deben hacer, muchos lo confunden con un trabajo extarclase grande que deben entregar atempo, sin llevar a termino, la labor social o vivencial del proyecto.
Con respecto a disminuir los contenidos, seria una utopia, ya que sabemos que los temarios son unificados y hay que justificar el dinero nvertido en los programas de estudio, con todo el respeto que se merecen los creadores del documento, Lo que considero que se debe hacer y por mi parte hago, es garantizar a los estudiantes calidad educativa y no tanto tramite burocratico, tanto desperdicio de papel, porque lastimosamente muchos materiales usados quedan en la basura al terminar la evaluacion del proyecto. Evitar la desersion no es solo mantener en las aulas a los estudiantes es mantenerlos interesados, que vivencias en las clases elementos que les sirven en su vida cotidiana. Hay que evitar la frustracion del personal docente, incentivar a la poblacion estudiantil y docente. Volver a aquellos dias que me contaba mi padre y amigos, donde ser educador era ser admirado , respetado y querido por la comunidad estudiantil y uno como servidor publico, devolver ese cariño con dedicacion y trabajo honesto, con vocacion.
Excelente participación la de los compañeros que me han antecedido; los felicito!!
También tengo la experiencia de laborar en un Nocturno, específicamente en el Liceo Nocturno de Ciudad Colón, y definitivamente, no comparto la frase de que los Nocturnos son expulsores de estudiantes; por el contrario, siento que es una viva oportunidad que se ofrece a una población desertante de lo colegios diurnos.
He laborado por varios años en educación, ejerciendo en Colegio Técnico, Liceo Diurno, Educación Abierta, y hace poco, en Liceo Nocturno; y coincido con Iván que no se debe acusar de deserción solo a los Nocturnos.
Cierto es que muchos factores hacen que nuestros estudiantes desistan de los Nocturnos, y entre ellos está la “rudeza” (si se me permite el termino) de los programas educativos y la forma de evaluación que se les debe aplicar a estudiantes, que en muchas ocasiones laboran durante todo el día, y por la noche deben presentar el extraclase o la exposición, que es parte de la forma como se le evalúa sumativamente en todas las materias, y lo cual, no tiene tiempo para realizar.
Ideal sería que hubiera un programa diferente para ellos, pero no es así.
Estoy seguro que muchos docente que trabajamos en educación nocturna, la asumimos con seriedad y responsabilidad; deseosos de dar lo mejor y obtener lo mejor de nuestros educandos; y si bien, es cierto, hay deserción en los Nocturnos, considero que el MEP debería ofrecer soluciones, darnos ideas o propuestas, que nos ayuden a enfrentar el problema.
Por otro lado, no es el todo cierto que en colegio nocturno se utilicen los libros del ICER, muchos docentes preparamos materiales, basados en una diversidad de bibliografias, tomando de cada una de ellas, la forma más adecuada para desarrollar los contenidos.
Concuerdo que el Programa de estudio de los colegios nocturnos debe ser diferente a de los colegios diurnos, pero en definitiva, esta tarea debe ser realizada por el MEP, lo cual hace caso omiso. Mientras esto no suceda, el estudiante nocturno seguirá aplicando pruebas de bachillerato regidos por un Temario unificado, que solo varía en la modalidad.
Los docentes que también laboramos en colegios diurnos, tenemos claro que el dominio de los temas debe ser igual en ambas modalidades, con la desventaja de que nuestros estudiantes nocturnos deben esforzarse aún más para poder sobrevivir en un sistema excluyente, porque no comtempla su diversidad; pero dejemos claro, esta exclusión es provocada por el sistema educativo, porque los docentes realizamos, en muchas ocasiones, actividades que van más allá, para mantener nuestros estudiantes en el aula.
Saludos.
Edwin Díaz
Señor Toruño, una vez más sus propuestas son tan sólidas como un gelatina, hablas de hacer tranformar y demás pero dejas de lado aspectos de fondo, se me asemeja mucho a propuestas del MEP.
En los nocturnos existe alta deserción sencillamente por la características de la población, cualquier persona con tres dedos de frente puede ver eso, así muchos de los estudiantes al fracasar en un diurno buscan una opción nocturna, pues de manera errónea consideran que es más “fácil”, el segundo grupo que encontramos en nocturnos son personas que realizan una determinada actividad durante el día, ese doble rol es sumamente desgastante y hay que tener claro que lo primero es el trabajo sino no se come, en tiempos recientes aparece un tercer grupo de estudiantes el cual hace una lectura adecuada del juego, pues es mejor ir a clases de 6 a 10 que pasar de 7 a 4 llevando asignaturas basura, este últmo grupo NO deserta.
Trabajo en un colegio nocturno en Sarapiquí, uno de los que cuenta con mayor deserción en el país, y me parece interesante el aporte de Adrián Torres, porque aquí se pueden observar los tipos de estudiantes que menciona. Sin embargo, me parece que la opción de los nocturnos debería brindar una oportunidad también para quienes pertenecen al segundo grupo, los que trabajan o tienen alguna ocupación durante el día, de hecho pensaría que esa sería la razón para que este tipo de colegios existan, que quienes ya son adultos o aún jóvenes puedan recibir la guía y el apoyo de un docente en cada materia. Por lo que deberíamos hacer lo posible para facilitarle a estas personas que logren su bachillerato en lugar de que no tengan más opción que desertar por el desgaste de estudiar y trabajar. Y aquí quiero rescatar la inquietud de César Toruño sobre las modificaciones que podríamos hacer para abrir espacios a estas personas, no sólo porque tener un bachillerato es necesario, si no también por el orgullo que muchos de ellos sienten de poder alcanzar su sueño de estudiar.
Este año inicio mi labor profesional en el Colegio Nocturno de Siquirres; y en el poco tiempo que llevo he comprendido que la decesion no se da por falta de ganas, o por que los programas sean demasiado cargados. He descubierto una poblacion estudiantil conformada por padres y madres de familia; que muchas veces no tiene quien les cuide sus hijos para poder asistir a lecciones, trabajadores de bananeras piñeras comecios y demas que tiene deseos de superacion y anhelos por un mejor futuro pero que muchas veces deben decidir entre ganar unas horas extra para sostener sus hogares o presentarse a dejar trabajos. Descubri que yo como docente debo actuar para abarcar los temas de la manera mas agil y de mayor comprension para mis alumnos, que parte de mi labor es adaptarme a las condiciones de mi poblacion estudiantil y, reconocer y valorar el esfuerzo que ellos hacen y dejar de pensar que son una manada de vagos. Que las condiciones de la infraestructura es algo que ataque a muchas instituciones y no solo a los Nocturnos, que somos los educadores los que debemos mejorar en nuestras aulas y adaptar nuestros metodos y tecnicas a la realidad que debemos afrontar… es muy facil hablar desde la barrera; hay que vivir la realidad para comprenderla y derribar los mitos que circundan la educacion nocturna.
El comentario de Jerob Soto es muy acertado, nosotros como docentes debemos de contextualizarnos y adaptarnos a las necesidades de los estudiantes de los colegios nocturnos. Yo he trabajado por 11 años en uno de ellos y he visto la actitud de montones de colegas que llaman a los estudiantes vagos y mediocres cuando ni siquiera se han preocupado un poco por conocerlos. O peor aún en la parte sumativa de la evaluación, los docentes se dedican a ver como les quitan puntos para aplazarlos porque llevan tiempo de no asistir a lecciones…. pero yo me preguntó sí esos docentes sabrán porque motivo sus estudiantes no han vuelto al colegio. Considero que falta un poco o mucho compromiso por parte nuestra, hacia esa población del sistema educativo. Y es en ese momento que nosotros los docentes seremos educadores o simplemente reproductores de los programas de estudio impuestos ??????????????
Quiero dejar claro que no es regalarle la nota a los estudiantes, sino darles oportunidades para que ellos se ganen los puntos que al fin y acabo son éstos los que determinan sí el estudiante aprueba con 65 o 70,
De los puntos expuestos en el artículo considero que la actitud del docente y el compromiso que éste adopte hacia sus estudiantes es crucial, se deben definitivamente utilizar metodologías y técnicas diferentes,construir nuestro propio material de trabajo y hacer las lecciones menos aburridas para ellos, que de por sí vienen cansados de trabajar o de estar en la casa cuidando a sus hijos y realizando las labores domésticas. No busquemos pretextos en que las lecciones son de 35 minutosy que no nos alcanza el tiempo paradesarrollar los contenidos, para eso esta el planeamiento didáctico.
Considero que el MEP, debe de dar más apoyo a la educación nocturna desde el punto de vista socioeconomico, por ejemplo en mí colegio llevamos 10 años pidiendo un comedor estudiantil y hasta el otro año parece que nos los van a poner o crear el aula cuna en la misma institución supervisadas por personas preparadas para el cuido de niños, en donde los padres de familia puedan dejar a sus hijos y asistir a lecciones ya que muchas madres adolescentes desertan por la simple razón que no tienen una persona para que los cuide y sí los llevan al aula se convierten en distractores para sus compañeros y ellas mismas.
Trabajo en el Nocturno de Sarapiqui y encuentro en este colegio jovenes que si fueron expulsados de la modalidad diurna, vendedores de drogas, consumidores de estas y de alcohol, vagabundos que no trabajan en el dia y vienen a pasear en la noche, etc, pero hay un grupo de jovenes y adultos que vienen a aprovechar el tiempo y deseosos de saber y conocer mas del mundo y la sociedad de la cual no participan por lejania con los principales centros urbanos entre otros. Jovenes y adultos excelentes que son un ejemplo de superacion. Los profesores de este centro educativo, los queremos, admiramos y respetamos y en la gran mayoria hacemos y damos a ellos lo mejor de nosotros y de nuestra profesion con todo y las carencias de “tecnologia” existente en el lugar. En lo personal trabajo en dos colegios diurnos, pero no para ganarme un salario “extra” , más bien para ganarme el salario al que tengo derecho y con el cual debo subsistir en un lugar lejano a mi lugar de procedencia y donde no cuento con el apoyo de mi familia, por rarezas en los nombramientos que hace el servicio civil y el MEP. Modificaciones? si hay que hacerlas, el MEP? si, pero las más importantes son las que nosotros como docentes podemos hacer conjuntamente con ellos