Por primera vez desde que ingrese a la Facultad de Educación de la UCR, por el año 2002, puedo decir este nombre con alegría y esperanza. Con la resolución de la vicerrectora, señora Libia Herrero, la mafia de dinosaurios que había secuestrado las carreras compartidas para convertirlas en feudos de poder e impedir cualquier cambios sustancial, ha sido cuestionada y golpeada por las autoridades universitarias.
¡Hay que celebrarlo! Esa mafia que había hecho un monumento al estatus quo y cuya negación al cambio había sido tan ridícula como perjudicial para el sistema educativo, hoy ve como se crean nuevos códigos de carreras interdisciplinarias con tres características claves: a) se crea una nueva estructura organizativa para sacar las carreras del empantanado estatus quo de las comisiones compartidas, b) en esa nueva organización las “otras escuelas” que no son formación docente aumentan su poder de voto, peso y decisión, logrando evitar el poder de veto que tuvo Formación Docente y Educación durante los últimos 30 años y, c) algunas carreras son trasladadas totalmente fuera de educación.
¡Aleluya! Eso es un milagro. Y lo digo como egresado de esa Facultad, con un programa de formación de Estudios Sociales diseñado en 1983 (si, con 28 años de vida sin cambios sustanciales). Lo digo como ex activista estudiantil que luchó contra esa mafia y que después de lograr el pionero avance de proceso de autoevaluación, presenció como la maquinaria del poder de la Facultad lo hecho al baúl de los recuerdos.
Esta resolución tiene impactos universitarios y nacionales de gran trascendencia. A nivel nacional se traduce en un cambio profundo en la formación de los profes de secundaria graduados de la UCR, con cambios de forma y fondo que podrían ser estratégicos y mejorar profundamente la debilidad área de formación en el área pedagógica. Por ejemplo, ahora en matemáticas los profesores recibirán Didáctica de las Matemáticas dada por profes de mate, no como ese aberrante sistema existente donde se da didáctica a un grupo con profes de preescolar, educación física, sociales, español, etc.
A nivel universitario, significa el primer gran golpe a la mafia de Educación y sus tentáculos que, como mencionaba Iván Molina en un artículo, llevo a que una de las Facultades con menor puntaje por certificación docente (títulos de sus profesores) tuviera una red de poder incomparable.
Todavía recuerdo la soberbia, prepotencia y desubicación de realidad con que la Facultad envió a sus emisarias a decirle al Consejo Universitario que no aceptaban ni investigaciones, ni injerencias ni nada. Y, como diría el pachuco, “tome pal pinto” fue la respuesta del Consejo con esta resolución.
Esto se convierte en la primera derrota estratégica de la Facultad con implicaciones que podrían expandirse a menos plazas para docentes de esa facultad, menos estudiantes empadronados directamente en la facultad, más salidas de otras carreras que aún quedan bajo su cobertura de poder, cambios en los programas de estudio más profundos, etc. Al mismo tiempo, es una victoria estratégica y crucial para las escuelas y facultades que han tenido que soportar la soberbia iracunda de la Facultad de Educación y Formación Docente.
Y en ese punto, nuestro más profundo reconocimiento a los y las asambleístas de la Escuela de Música quienes, desde el año pasado, se declararon en rebelión contra Formación Docente y Educación. Lo que inició como una pequeña rebelión de una Asamblea de Escuela, terminó por contagiar a otras unidades académicas y presionar políticamente al Consejo Universitario hasta traducirse en una “Primavera Pedagógica” que acaba con los regímenes tiránicos que secuestraron las carreras compartidas.
Pero como todo régimen tiránico, como toda mafia herida y golpeada, sabemos que (DE)Formación Docente y la Facultad de Educación no se quedarán quietas, tratarán de realizar una campaña universitaria (en medios electrónicos, semanario U, radio U, etc) para defender sus “aportes”, para descalificar la medida como intervencionista y arbitraria, al mismo tiempo que moverán todos sus tentáculos de poder (incluso cobrando favores políticos) para detener el proceso.
Seguramente será así, no obstante, bien vale la pena celebrar este logro y esta primera victoria estratégica.
¡Felicidades Escuelas pertenecientes a las Carreras Compartidas! Ya pueden comenzar a formar docentes sin esas matrafulas universitarias que frenaron cambios y defendieron cuotas de poder.
Por favor, leer la resolución aquí
Un abrazo muy feliz y esperanzador
César Toruño
Nota: tanta es nuestra felicidad que nos vamos de TRES DÍAS DE FIESTA PEDAGÓGICA, en los que no escribiremos nada en el sitio web.

Me alegro. Había carreras donde lo más importante era enseñar las metodologías pedagógicas y no la materia que el docente debía enseñar. Esto es un gran paso.
Osea se acabo la niña pochita? Por fin!!! Dónde firmo para matricularme de nuevo?
Excelente don Cesar; esperemos que este primer paso sea el inicio de un cambio gradual donde prime la calidad y pertinencia social de las carreras compartidas.
Esperemos que esa ansiada transformación se concrete de lleno por el bien de todos…
Me sumo a la celebración. Había perdido toda esperanza desde hacía tiempo y, la verdad, me tomó por sorpresa que se diera ese pequeño sismo. La mediocracia es resistente pero no es invencible. Salud.