La Educación Subversiva de Leonardo. Segunda Parte. Trastornando los roles educativos.


En el primer sortilegio de esta serie, discutimos sobre el concepto subversivo con que Leonardo ha iniciado  la campaña de reivindicación y posicionamiento de sus reformas como elementos para la construcción de una “educación subversiva”.

En esa primera parte, iniciamos con el análisis de las reformas en evaluación, proceso en el que se concluye que éstas reformas si han sido subversivas y además, presentan el valor agregado de servir como base para la implementación de una agenda educativa progresista.

En esta segunda parte analizaremos lo que hemos denominado “trastornando los roles educativos” un eje amplio que pretende analizar diferentes reformas impulsadas por Leonardo, las cuales individuales y colectivamente han apostado por cambios educativos y culturales sobre la práctica y valoración socio profesional de los roles educativos.

Para iniciar el debate debemos esclarecer lo que interpretaremos como “roles educativos”, la Real Academia de la Lengua define rol como “la función que alguien o algo cumple” así pues, al hablar de roles educativos, hacemos referencia a las funciones sociales, profesionales, culturales y académicas que, durante años, habían sido asignadas  al sistema educativo y sus diferentes elementos, en tal sentido tomaremos, como elementos de análisis,  “el centro  escolar”, “el director”, “El docente”, “las materias”, “los contenidos” y la “la mediación”.

1. El Centro escolar

Tradicionalmente, el MEP  ha establecido el centro escolar como una unidad administrativa y física reguladora del proceso educativo, es decir, es el  escenario al que asisten docentes y estudiantes para generar un proceso de enseñanza y aprendizaje, regulados por la estructura física y administrativo-jurídico.

Lastimosamente, ésta visión sólo era cuestionada por un pequeño grupo progresista, lo que generó pequeños y asilados intentos de transformación, aún más debilitados en el marco de la implementación neoliberal. “A la escuela se va a aprender, no a jugar” y “usted nova hacer amigos(as) o novios(as), usted va a aprender”  Así sintetizaría ésta concepción academicista, vertical y funcional del centro escolar.

Entre el 2007 y 2010, Leonardo comenzó a realizar reformas bajo dos preguntas, implícitas, generadoras “¿es incompatible aprender y disfrutar? Y ¿acaso no es igualmente importante aprender a convivir que aprender contenidos?”. Y no suponemos que esto tiene un origen místico, no podemos pensar que  el Jesucristo medieval, igual de mechudo y barbudo que Leonardo, se le apareció y le reveló este secreto cruzado.

La cosa es más simple, Leonardo venía analizando, desde finales de los ochenta, la realidad social costarricense desde su concepción socialdemócrata-izquierdista como docente de economía en la UCR, burócrata y asesor de gobiernos del PLN, integrante asesor del Estado de la Nación y padre de una joven que estaba saliendo  del cole, con todas sus pasiones y frustraciones.

Todo esto además de su personalidad inconforme, liberal-artística, le comienza a  generar ruido cada vez que se le presenta ese viejo rol del centro escolar sólo como centro de distribución académica y su personalidad resultaba esta contradicción cuando lo vimos por canal 7, tirado en el suelo “panza p’arriba” jugando con los niños de preescolar.

Frente a la escalada en la cobertura mediática de la violencia en centros educativos, 2007-2008, Leonardo encontró un primer esbozo de política educativa al centrar el problema en la convivencia y no en la violencia (noción que recibió el respaldo del grupo Nación con un editorial) con este cambio de énfasis Leonardo encontró la veta de legitimidad y posibilidad de acción para impulsar  FEA, el cole en nuestras manos, Dirección de Vida Estudiantil, solución alterna de conflictos, promoción de gobiernos estudiantiles, reformulación de bandera azul ecológica, Reforma Ética, Estética y Ciudadanía (EEC), etc.

No sólo había que combatir la violencia, había que promover otras formas de interacción pacífica, respetuosa, civilista, etc.  Cualquier(a) pedagogo crítico(a) asegurará que esto es la construcción de una ciudadanía a la medida del grupo hegemónico y en cierta forma tienen razón, estructuralmente no se podrían entender reformas como EEC sin entender que desde 1995 hasta el presente, el abstencionismo, la ruptura del bipartidismo, la desconfianza en la institucionalidad democrática y otros síntomas, demostraban una crisis de legitimidad que el sector hegemónico debería arreglar para continuar con su modelo neoliberal.

Pero reducir todas las reformas como legitimantes del poder hegemónico sería, cuando menos, simplista y aberrante, pues sea un poder hegemónico Neoliberal, Socialdemócrata o Socialista, la gran mayoría de esas reformas son necesarias para romper con el esquema clásico de salón de clases y centro escolar y abrir posibilidades una formación social y humana desde el sistema educativo.

Sea como sea, no fue hasta el 2010 que Leonardo y su equipo le puso el cascabel al gato o para decirlo en términos profesionalmente pertinentes, Leonardo y su equipo conceptualizaron todas sus acciones dentro de una sombrilla más amplia: convivencia, un proyecto cinco estrellas que recibiría apoyo económico, político y profesional para llevarse a cabo.

Con este gran paraguas conceptual, sin querer queriendo, Leonardo inicia un salto al cambio del rol del centro educativo,  e insisto, es un salto, no la consolidación pues ésta sólo llegará como proceso sociocultural, después de años de aplicación bajo la incertidumbre de las circunstancias. Para lograr esto se crea “10 ejes para un centro educativo de calidad”, una política educativa en la práctica e impactos, que logra tirar una serie de micro proyectos  o micro  reformas (reglamentos de sodas, educación sexual, vida cotidiana, etc) y profundiza reformas previas para, en conjunto, consolidar  “la convivencia”.

Paulatinamente, más lento de lo que desearíamos los progresistas pero más rápido de lo que hubiésemos imaginado en el 2006, el trastorno de los centros educativos, y su rol, se consolida y se manifiesta en la cotidianidad,  esto en circunstancias donde los frenos más fuertes al cambio son de docentes y directores que consideran como una pérdida de tiempo los festivales de arte, deportivos, encuentros espirituales, talleres de liderazgo, etc.

Con su pro y pero’s, hay que reconocer que muchos centros educativos hoy son más humanos y atractivos para el estudiantado ya no sólo vienen para ser llenados de contenidos sino también para convivir.  Y usted me dirá, “ pero ¿acaso eso ya no lo hacían desde siempre?” y yo le dire, claro pero no es lo mismo.

Desde 1980 hasta el 2006, el estudiantado y su convivencia quedó restringida   a espacios cotidianos y “ratos asilados”, a modo de ejemplo alguien que tocaba una guitarra, la podría sacar en el cole, tocar unas piezas y, si le iba bien, tal vez armaba alguna presentación en el cole; con esta nueva convivencia, ese estudiante ya no lo hace sólo por iniciativa sino también impulsado por la institución con el docente de música, cívica, plásticas, vida cotidiana, educación física, etc; con el director que tiene que hacer el festival y hasta gestos sencillos como tener un profe de música, plástica o educación física (cosa que ha sido mejorada en los últimos 4 años con la apertura de plazas) o la recepción de materiales básicos para mejorar talleres (como instrumentos musicales).

Sin embargo, para entender esta transformación hay que analizar los componentes del centro escolar y su trastorno de los últimos años.

 

2. El director

Dicen las palomas y mariposas que una de las primeras cosas que volvió loco a Leonardo fue descubrir que a su oficina llegaban llamadas y cartas de directores para pedir permisos absurdos sobre el funcionamiento de la institución. En este resentido, Leonardo contaría como jocosidad y frustración como, en el 2006, un director llamó a su oficina para preguntarle si podía sacar unos televisores para que los estudiantes pudieran ver un partido del mundial de futbol, así de verticalizado y aberrante era el sistema administrativo.

Leonardo le encargó a su cómplice histórico y asesor ministerial, Mario Mora, la tarea de reformar el sistema administrativo del MEP y “Marito” se lanzó de arriba abajo y abajo arriba para encontrar que a nivel micro uno de los problemas cruciales era que los y las directores(as) ejercían represión constante en los centros educativos y usaban el poder  a discreción pero, oh divinidades del Olimpo pedagógico, se negaban a asumir las responsabilidades del puesto, es decir, les gustaba mandar pero no aceptar responsabilidades.

Desde el 2008 se vienen dando cambios para asegurar que el director administre un centro educativo y sólo ejerza poder a discreción, desde designarle como único vocero para resolver problemas (cuando un docente tiene un problema de nombramiento ya no tiene que ir a oficinas centrales sino quien debe ir es su director) hasta resignarle responsabilidades y funciones con mecanismos de control más eficientes desde la dirección regional y oficinas centrales.

Pero este cambio no fue rentable hasta el lanzamiento de Más Educación Menos Papeleo (MEMP) pues parte de la burocracia de papeles que se elimina se eliminan a directores y cuerpo administrativo, lo cual permitirá en un futuro cercano (dos o tres años) lograr que directores ejerzan un papel equilibrado entre los administradores de un centro escolar y administradores pedagógicos de procesos educativos (relacionado con supervisión de prácticas docentes, dialogo con la comunidad docente y estudiantil, etc).

Sin embargo, aunque se ha dado un primer paso en una dirección correcta, el MEP necesita consolidar la reforma en Direcciones Regionales como mecanismo básico para asegurar un acompañamiento y supervisión pertinente a los y las directores(as) y procesos de capacitación para sensibilizarlos para la ejecución de los proyectos estratégicos como FEA, Educación Sexual, Convivencia, Cole en Nuestras Manos, Fortalecimiento de Gobiernos Estudiantiles, etc.

Sin duda, el trastorno a este rol ha sido poco para la Educación Subversiva por lo que el reto es profundizar este cambio, sin olvidar una transformación profunda de las formas de contratación del cuerpo administrativo de centros escolares.

 

3. El docente como mediador.

Este rubro presenta los matices más blancos y los más oscuros de los procesos de trastorno ejecutados por Leonardo, desde el lanzamiento de EEC en el 2008, las reformas centradas en docentes han sido constantes y sistemáticas: cambio a un rol mediador en Cívica, Plásticas, Música, Vida Cotidiana, Industriales, Educación Física y Matemáticas; cambio a un rol un poco más de mediador en Ciencias (Pensamiento Científico), Español (Pensamiento Lógico y Piensa en Arte); creación del Instituto de Formación con el mayor presupuesto pensable para este organismo; exámenes para docentes de Inglés y Francés vinculantes  a su contratación; examen a docentes de matemáticas, etc.

Junto a lo anterior, aumentó las capacitaciones dirigidas a mejorar los procesos de enseñanza, tal vez el proceso de capacitaciones más intensas desde la década de los ochenta, con semanas enteras para inglés, dos o tres bloques para las materias incluidas en EEC, el uso de Pensamiento Lógico y Científico, sin olvidar un importante esfuerzo para lograr que los docentes manejen los contenidos básicos a impartir en sus materias (inglés, francés y matemática).

Y se han dado buenos resultados, en áreas como Plásticas y Música los docentes han logrado proyectos verdaderamente hermosos, en Cívica se inicia un contagio de Cívica a Sociales, etc; sin embargo, hay un sector de docentes que aún no se adaptan al cambio como mediador por cuanto esto exige una mayor planificación y creatividad y, al mismo tiempo, hay docentes que hacen cosas muy hermosas pero ni siquiera en su institución son reconocidos por los esfuerzos.

También, aunque las capacitaciones han sido intensas, ha faltado una sistematicidad suficiente para asegurar que los docentes puedan recibir capacitaciones en intervalos continuos durante dos años, sin obviar la falta de apoyo posterior a la capacitación y el ausente papel de los y las asesores regionales como protagonistas del apoyo al docente.

Este proceso ha sido altamente exitoso cuando los y las docentes tienen sensibilidades, destrezas y habilidades para ser mediador; igualmente ha sido altamente desastroso cuando los y las docentes no cuentan con esas características.

Por tanto, más que capacitaciones y cambios desde el MEP, el cambio del rol docente nos lleva a una discusión estructural y urgente en el proyecto educativo nacional: la formación docente y la contratación por parte del MEP. No puede convertirse el carbón en diamante sólo con la presión institucional, para decirlo sin metáforas, con la materia prima docente con que cuenta el país, es muy difícil construir sistemas alternativos pues la mayoría del cuerpo docente tiene altas deficiencias en contenidos disciplinares, destrezas y habilidades pedagógicas y sensibilidades humanas para trabajar con niños y adolescentes.

Los esfuerzos del MEP de Leonardo han sido buenos pero, para la construcción de una educación subversiva, el cambio del rol docente ha sido, cuando mucho, regular. Y aquí es el momento en que podríamos lanzar piedras y escupas a Leonardo, no obstante, es imposible avanzar más sin un cambio en la formación de docentes, por lo que, a como pinta el panorama, ni la llegada al gobierno de un partido socialista podría mejorar notablemente el tema del rol docente en los centros escolares como proyecto sistemático e integral.

4. Las materias.

Curiosamente está ha sido el trastorno o subversión de Leonardo de mayor impacto para el progresismo pero que menos ha sido evidenciada hasta por él mismo.

Desde 1978 hasta el 2007, todas las reformas a los programas de estudio arrancaban con las materias principales, o del Olimpo Académico, como Sociales, Matemáticas, Español, Ciencias, Inglés y, después de 1989, las técnicas. En ese rol, las materias llamadas “especiales” o de relleno, se fueron quedando como terciarias en las reformas, sin recursos para capacitación y, paulatinamente, sin apertura de plazas para profesionales.

Leonardo hizo una verdadera acción subversiva cuando su administración decidió concentrarse en las reformas de materias pocos importantes para la mayoría del gremio educativo, políticos y sectores dominantes: Cívica, Plásticas, Música, Hogar-Vida Cotidiana, Industriales, Educación Física y aparición de Educación Sexual.

No sólo hablamos del mayor proceso de trasformación de los programas, con la mayor inversión en consulta a asesores y docentes realizados en  casi dos décadas y con la creación de una nueva visión de las materias  en su impacto, metodologías y evaluación, además dio el salto a la asignación de más recursos de infraestructura (construcción de gimnasios), humanos (contratación de más docentes de Plásticas, Música y Educación Física), nuevos puestos de asesores (en Cívica) y hasta la creación de plazas en propiedad contra lógica y derecho (las famosas plazas de Cívica).

Este es un cambio vital que trastorna y revitaliza a esas materias, las cuales estaban rumbo al matadero con su estatus quo, establecido bajo la hegemonía neoliberal, pasando de segunda a quinta categoría y un cierre técnico de sus plazas.

No obstante, no ha llovido parejo para todas las materias secundarias, pues religión, psicología y filosofía siguen su rumbo a la destrucción, siendo un cadáver evidente la filosofía, la cual hasta ha llegado a iniciar el cierre de la enseñanza de esta asignatura en las universidades públicas. Por lo cual, resultaría ilógico la oposición salvaje de cierto sector del gremio a la reforma en estas materias “especiales”, pues el “no cambio” se traduciría, en una década, en su cierre (con el respectivo desempleo de sus docentes) técnico o oficial.

Esta es una medida subversiva que progresistas habían solicitado desde la década de 1990, y sin duda ha sido altamente exitosa como motor de cambios en el rol del centro escolar, así las cosas, los proyectos de los profes de Cívica, Plásticas, Música y Educación Física se exhiben con todas sus luces en los centros escolares y se promueve la aparición de competencias para el FEA. Además, estos cambios permiten el trabajo en grupo del estudiantado de forma sistemática, facilitando e impulsando lazos sociales vitales para la retención del estudiantado en los centros escolares y la mejora del rendimiento académico.

 

Todo lo anterior, realizado bajo el supuesto de la dispersión y la improvisación, ha sido parte de una estrategia de cambio de roles educativos creando espacios de cambios en diferentes elementos de los centros escolares, todos realizados en tiempos paralelos, para generar una dinámica institucional, una práctica profesional y una dinámica cultural nueva y lo suficientemente atractiva para ganarse un puesto a partir de la necesidad cotidiana.

Pareciera que estas materias, bajo el impulso de Leonardo, terminarán diciendo al sistema educativo, la sociedad y el poder hegemónico, igual que Benedetti (Táctica y Estrategia):

mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

Por tanto, podríamos concluir que en estos cambios de roles si hay una política educativa subversiva, manifestada con mayor logro práctico en el trastorno del equilibrio de materias (entre el Olimpo y las “especiales”) y un noble intento de cambio del rol docente, sin embargo, el mayor logró estructural que debería ser apoyado por el progresismo y la sociedad en general es la transformación del rol del centro escolar bajo el paradigma de la convivencia, sin duda, ese eje puede ser el mayor legado de Leonardo para la construcción de la educación subversiva.

 

Por el momento termina este sortilegio pero no el debate, pues nos hacen falta otros ejes que discutiremos en los próximos días.

 

Un abrazo

 

César Toruño

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Este es el sitio oficial del proyecto Sortilegios Educativos además, el sitio servirá para la difusión de reflexiones sobre la realidad educativa nacional y regional, desde una pedagogía crítica, difusión de proyectos (propios y de otras organizaciones) para la construcción de una educación alternativa, la generación de debates e intercambios de opiniones sobre la realidad del sistema educativo costarricense, entre otros.
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3 respuestas a La Educación Subversiva de Leonardo. Segunda Parte. Trastornando los roles educativos.

  1. Julio Madrigal Castellanos dijo:

    muy interesante, parece un análisis cercano a la realidad, pero gusto de la dialéctica y como hay muchos que escriben, lanzando reproches al escritor de estos artículos y siempre por tener apego a los procesos que se llevan a cabo por parte del gobierno del señor ministro, gustaría de saber de sitios con los cuales contrastar y entonces poder hacer un análisis más amplio, desde el confronto de los opuestos, gracias, siga adelante con su idea, es claro que usted apoya esta gestión, yo no estoy lejos de esa posición, pero ahora estoy lejos de CR y no logro encontrar mucha información, repito, siga adelante con sus ideas y posición, hace falta gente que crea en algo, para que del santo salga el milagro o de dios las buenas nuevas, agradezco la información, Julio Madrigal, desde Portugal

    • Gracias Julio, lamentablemente no hay un sitio sistematizado en un análisis “opositor” a los procesos de reforma, tal vez el sitio de APSE tenga algunos escritos aislados….

      Un honor poderte saludar hasta Portugal, país del podemos aprender muchas cosas de procesos educativos…

      Un abrazo

      César

  2. Alex Marín dijo:

    Es extraño, muy extraño ver en las líneas de este texto una especie de apoyo tacito y equilibrado al proyecto neoliberal de educación costarricense venido desde los organismos internacionales y puesto en práctica con mucho éxito por la administración Garnier. Ahora comparar y hasta decir que esto es una educación progresista de centro izquierda en el contexto de maisificación de la mano de obra y de altos niveles de productividad, en la cambio de visión de la educación como una mercancía más que un derecho, es negar los cambios que se estan generando en la ley general de Educación, donde en los articulos 80 al 84 de la reforma a esta ley queda clara la privatización de la Educación en Costa Rica (ver borrador de la ley) y la contrantación docente. En esta administración del MEP, hemos sido testigos de los intentos privatizadores ejemplo procesos, que con un claro perfil ideologico neoliberal ha creado programas claves para el funcionamiento del sistema liberal burgues y minimización del cuestionamiento por parte de los hijos de obreros y trabajadores que se educacan en el sistema educativo publico.

    No podemos cerrar los ojos a estos cambios. Que son eficientes, lo son para un grupo hegemonico. No confundamos jugar al tallercito, hacer masacaradsas y festivales de regueton como progresismo educativo, no confundamos el adelantamiento y arrastre con aprendizaje y mejoramiento de la educación, por que epistemoligicamente no hay teoria clara que sostengan pedagogicamente estos cambios; cambios que son claros en crear una sociedad y una funturo ciudadano ligth, cosumidor de la cultura imperante de regueton, de combate y de todas las estupideses de la vida facil y bonita que me diseño el cole, sin crear una estructura cognitiva critica y reflexiba sobre las condiciones que como ser humano viven los grupos subalternos que se educan bajo el principio del ” QUE CHIVA” de garnier.

    Cuidado con ese progresismo.

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