Cada vez que nos unimos
las gotas de la soledad
se convierten en tormenta
mojante de pasiones
cada vez que te siento,
los suspiros y besos
se suicidan al caer en tu mirada
cada vez que me tocas
mi piel no se perturba
y se entierra la inocencia
por que cada vez que te amo,
princesa sin desvelo,
olvido mi dignidad
y niego la felicidad.