Entre juegos transcurrió la adolescencia,
siempre esperando la canción de moda,
el encuentro espontáneo
o el amor de paso.
De aquella épocas ya no recuerdo rostros,
imágenes de sonrisas
y tristezas se han mezclado en el olvido.
Deseo el olvido
es lo que más añoro en esta mañana.
Dormitando en mi lecho
le he pedido al sol que me ciegue los pensamientos.
Sin sentido continuó mi estúpida rutina
abrazos vacíos y sonrisas fingidas,
pausa y punto y coma
marcan la sutileza de las palabras dichas y las calladas.
Juego de aparentar,
juego de ser,
son tantos personajes interpretados
en esta obra sin fin.
Algún día seré otro
para descubrirme,
desnudo sin palabras precisas
ni respuestas correctas,
estaré tiritando frente a un corazón
que susurrara su miel en mis oídos.