Suavemente el ayer danza en las gotas de rocío
que empañan mi rostro,
desesperadas las golondrinas se llevan mi alma
en un vil intento de sobrevivir
en la negación de esta maldita realidad.
Mis sentimientos destrozados,
por la frialdad de cada palabra elegantemente dicha,
tratan de evitar tu mirada de futuro sin mí,
probablemente cuando amanezca seré otro
simplemente una sombra de mis esperanzas.
Yo que era el racional,
estoy aquí inventando ilusiones entre brisas dicembrinas.
Caminando cerca de la luna me descubrí sentimental,
caminando junto a vos me descubrí feliz.
Insistes en una amistad,
cuando yo añoro deslizarme por la magia de tu sonrisa
en un febrero incierto.
No! no puede existir amistad
donde el amor construyó castillos de coral
en el horizonte de la memoria.
Tal vez pueda alejarme,
tal vez deje de dolerme
tu palpitar en mi piel