Lo que pido es simple,
sólo quiero un abrazo tierno,
con aroma a vainilla
y susurros de libertad.
Quiero un beso incendiario
de temores y complejos,
una mirada clavada
en esta eternidad.
Quiero secuestrar tu piel
de mármol latinoamericano
y subastar cada centímetro
por alas de mariposa
quiero penetrarte de convulsión
atormentarte con torbellinos
llenos de romanticismo
y carentes de conciencia.
Quiero tantas cosas,
pero me conformaría
un te amo simple y silencioso
lleno de verdad y soledad.