No soy eco de palabras dulces,
ni itabo cercando pasados,
tampoco soy sonrisa golondrina
del aparentar
no soy banco de esperanza,
mina de besos correctos
ni alba de promesas por cumplir,
no soy adjetivo sin verbo,
ni río patriarcal desbordándose
en tu ser
o simples hormonas de televisión
no soy portador de biblias quemantes,
esclavo de citas en la pared
ni sombra en la cama
y sueños de almohada
sólo soy este tonto,
tal vez enamorado,
que escribe tu nombre
en cada letra del abecedario.
Interesante…