La sociedad condena
la rebeldía y el mal hábito de pensar,
el sistema necesita un holocausto
de almas libres,
para eso surgió la escuela y el colegio,
pequeños antros de tortura y represión,
en vez de balas habrán boletas,
en lugar de golpes se impondrá el silencio,
en vez de soldados estarán los maestros,
así reza el manual de tortura pedagógica,
olvida, invisibiliza, discrimina,
todo se vale en la deformación educativa,
no habrán límites hasta completar la misión,
certificar idiotas profesionales