Ausencia


El temblor de tu ausencia

ha estremecido  cada columna

añeja y solemne

de sociedad y papel,

no ha quedado en pie

ni un muro de miedo

ni caricias de contención,

no quedan salitas de bienvenida

ni sillones de psicoanalistas

¿Qué soy sin ese refugio?

Un agobiado corazón,

desnudo sin verbos impactantes

sin razonamiento en altares

ni simplismos de moda.

¿Qué soy sin mi feudo

de complacientes halagos

y mis cruzadas por tierras

sagradas de compañía?

Sin ese reducto de escape,

soy el mal chiste de un dios

jugando a aprendiz de brujo

con los colores de mi aura.

REGRESAR

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s