La lluvia juega en el viejo techo
de realidades y sueños,
sus risas alborotan mis oídos
siento una leve brisa
arropando mi piel
al ritmo de la respiración
que adormece mis parpados,
la luz se desvanece ante el cansancio
de molinos sin quijotes,
inicio mi ruta de sueños redentores
beso manantiales de sensaciones
exploro el arco iris de pasados fundidos
en ardientes calores,
construyo adobes con rostros del olvido
son exóticos sueños del inconsciente
rompiendo las cadenas de la realidad
son los gritos de mi abortada identidad.