Tantas veces he gritado NO
hasta deshojar el corazón,
marché y marché
por caminos y calles,
convertí pasión y razón
en sopa de letras
humedeciendo volantes,
siempre con un NO,
resistente y valiente,
emotivo y amable,
compartido con gente,
con historia y verdad,
cosecha de dignidad
y vergüenza,
hoy que muchos dicen Sí
todavía me sigue latiendo aquel NO,
tatuado en la memoria y en la piel
ese NO sigue con nosotros
tal vez sin tantos pies como antes
pero sigue siendo
resistente y valiente,
emotivo y amable,
compartido con gente,
con historia y verdad.