Estoy aturdido por el eco
de tus letras tatuadas en ese papel,
al leerte tengo esa ligera sensación
de extravagante humanidad
como la primera vez
que cante con Silvio,
cuando lloré con Neruda,
y amé con Benedetti,
esa sensación de alma
fertilizada con puntos y comas,
esa sensación de sonrisas
y abortos de lágrimas entrecortadas
Algo así siento, no sé como describirlo,
es tan sublime la palabra impresa
que te adopta el sentimiento,
es tan mágico el verso que describe
lo silenciado en cortinas de sociedad,
Estoy aturdido, es cierto,
pero como no estarlo ante el amigo
que encarna la poesía.
Genial,genial,genial.