Mis sueños enloquecidos
son gotas de sudor
que corren por tus pómulos,
de tu entrepierna brotan mis manos
hasta inundar tus muslos
y su blanca llanura de espaldas y adioses,
cada palpitar retumba en tus gemidos
y el eco de mis labios
danza en el alba de tus senos,
el clímax de la excitación
enmudece en esta cama,
el clímax de la vida
desaparece con tu lejanía