Somos dos imperfectos seres,
eternamente inconclusos,
destrozados por el andar,
moribundos sin dios,
sombras de la vida urbana,
vómito de la sociedad,
maniquíes sin etiqueta,
adictos al pecado,
santuario de piojos
y amor sin igual,
somos los que no quieren
ser recibidos por mandato divino,
los que se niegan a ser reciclados,
los olvidados por el samaritano,
pero no nos importa,
somos, contra todo, somos
y seguiremos siendo
estas dos pequeñas almas
que tiernamente unen sus manos
y cantan en tono suburbano.