No te entiendo
en verso ni arrugas,
guardas un desesperante
silencio de gritos
y resignación,
siembras esperanza
en desiertos sin porvenir
despreciando valles
fértiles del presente,
odias al quijote
de tu esquina
pero atacas los molinos
de la vecindad,
pides abrazos de claveles
pero te aíslas del bosque,
quién te entiende?
Será dios o el Che?
tus enemigos o nosotros?