17 de diciembre


Fin de curso…

Ya es 17 de diciembre, por fin se acabado mis funciones seudo docentes en el Liceo, por fin puedo respirar un poco más pero no puedo evitar esta melancolía que me carcome la triste sombra que me sigue.

Justo hace una década, uf… una década, decidí ser profesor. Era un estudiante de colegio urbano marginal, glorioso RIFEGU, terminando décimo año; había vivido la persecución y exclusión del sistema, había resistido como fiera (pobres de mis profes jejejeje), uno de esos mecanismos de resistencia fue ayudar a estudiar a mis compas en diferentes materias.

En aquel diciembre del 2010, sobre saturado de ilusiones juveniles y deseos de aportar algo al mundo, tal vez de reivindicarme como joven excluido… tal vez del deseo de ayudar a otros como me habría gustado que me ayudaran, decidí que estudiar educación era mi opción…

Y se vino el 2001, y el bachi, el ángel que me regaló la matricula para el examen de admisión, y el que me empujo aquel sábado para irlo a hacer… y se vino la nota…y el ingreso… y la decisión… fue un año increíble de emociones y decisiones.

Diez años han pasado, uf… diez años, desde que tome la decisión y justo al décimo año me doy cuenta de que tengo que abandonar mi profesión. Durante el décimo año sufrí las afrentas más injustas contra mi dignidad profesional.

Fui acusado de manipular a mis estudiantes, me quisieron prohibir hablar de McDonald’s, me prohibieron hablar de un país europeo y su política “soberana”, me enviaron a una incompetente mando medio a supervisarme mi clase y decirle a mis estudiantes que “no le crean” durante unas 12 o 14 veces en menos de 20 minutos (y los estudiantes, críticos como son, se burlaron de esa pobre mando medio y su coeficiente intelectual), me señalaron de poco ético, me pidieron enseñar la historia en “positivo”, me traicionaron, me quitaron mis grupos como sanción moral, me dijeron que “desfilaban estudiantes y padres de familia quejándose”…

Y la lista sigue… pero no quiero recordar. Ya no vale la pena. Lo cierto es que un buen día, cansado y exhausto de ser gobernado por la ignorancia, de vivir una lucha entre Águila y caracoles, descubriéndome pisoteado a mi dignidad… ese día, de agosto inolvidable, acepte lo inevitable: no puedo seguir en el MEP con sus mandos medios.

Uf… y cómo me dolió aceptarla… sólo dos momentos tan duros he vivido académica y profesionalmente en mi vida… Amo dar clases, creo fervientemente que uno puede influir en otro ser humano, en lograr generar en algunos unas pocas sensibilidades que pueden reproducirse en el valle de lo cotidiano, sigo creyendo tantas utopías…. Pero no puedo ni quiero seguir gobernado por incompetentes, rodeado de traidores, hablando de fútbol y estupideces, sonriendo sin sonrisa…

Y tengo que decirlo, a pesar de mis creencias hace dos años, he llegado a amar a estos chiquillos del Franco, a pesar de sus burbujas y todo… me han enseñado cosas increíbles… y tal vez por eso duele más abandonar la lucha.

No sé si el otro año estaré en el Franco y el MEP, no sé. Tengo que analizar alternativas y ver opciones de largo plazo, pero lo cierto es que en el 2010 inicio la cuenta regresiva para el adiós definitivo, ahora sólo habrá que ver que nos prepara el destino.

Toruño

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s