Me despido sin llamarlo despedida,
entre silencios y palabras aisladas se mantiene la cordura,
quisiera decir las razones, hablar del odio, de la mentira, de la persecución
hablar del día que me amenazaron, del día que me censuraron
y del día que los mande a la mierda de sus cuevas retrogradas,
pero no puedo, no debo, soy un apóstol de mi ética,
pero habrá historia, no habrá olvido del destino a los canallas
a los que pactaron sobre mi sangre sus ansias de poder,
de falsa resurrección clavada en la lista de los queridos,
ni habrá olvido a quien desde su escritorio
jugó a napoleón de mala muerte pirateado en burocracia,
y si al ver el polvo de mis pasos, los esquiroles piensan en su gane,
que no sonrían ni se engañen,
el elefante no se va por temor a las hormigas,
simplemente se va aburrido de verlas pensando
que sus tristes hormigueros son las cimas del cielo,
por eso se va, se va a la selva, se va la montaña
y se va al infinito recorrido del destino,
se va sabiendo que aún la más pequeña de sus huellas
son gigantescos desiertos para esas pobres y viles hormiguitas.
jejejeje… una tontería más…. tan toruñezca…